lunes, 28 de noviembre de 2016
Módulo 2
ACTIVIDAD 1. ANÁLISIS DE CASO nº 2
En una clase de 28 alumnos de 11 años de media, según muestra el sociograma más el informe del grupo, es una clase con buen ambiente, donde los alumnos tienen buenas relaciones entre ellos por reglas generales y están dispuestos a ayudarse unos a otros.
El sociograma muestra la existencia de 3 alumnos en riesgo de acoso escolar (24, 8 y 10), en distinta situación. De los 3 alumnos en situación de riesgo, los alumnos 8 y 10 han sido señalados solamente por 2 y 1 compañeros respectivamente. Probablemente se encuentren en situación de riesgo sin que se trate de acoso consolidado.
En el caso de la alumna 24, se emite informe que detalla su situación. La percepción del grupo sobre la situación de la alumna difiere de lo que ella manifiesta. Mientras que el grupo considera que es maltratada físicamente algunas veces, insultada o intimidada bastantes veces, que se encuentra bastante aislada o rechazada, y que otros alumnos le hablan mal, la alumna 24 considera que todo esto le ocurre “muchas veces”, eligiendo la máxima ponderación para cada uno de los ítems.
Ella confirma su situación de acoso desde hace varios meses, manifiesta que lo lleva mal pero sin embargo no se considera indefensa ante esta situación. Su familia conoce la situación aunque “poco” según sus respuestas. Sus compañeros expresan que es una alumna poco tranquila, que discute bastante con los demás, le gusta llamar la atención, que lleva mal la situación y no se defiende muy bien. Consideran que algunos alumnos la acosan posiblemente porque es algo diferente, es rara, y discute mucho.
Aunque la alumna 24 dice no tener amigos, el resto de compañeros consideran que sí tiene, aunque muy pocos -2-. Ella manifiesta llevarse bien con su compañero de mesa.
Dicha alumna es una víctima activa que sufre acoso pero a su vez provoca actos de acoso y conlleva que aumenta el número de acosadores hacia ella. Al tener una buena relación con su compañero de mesa y este ser un alumno pro-social, dicha circunstancia favorecerá la intervención.
También hay existencia de 5 alumnos de tipo pro-social (solo obtenemos datos de 4 de ellos, 12, 19, 1 y 4).
Intervención.
La actuación tiene que estar dirigida tanto a la alumna en situación de acoso como a los otros dos alumnos en riesgo. Además es necesario actuar sobre el grupo completo para observar los comportamientos y actitudes reales y para intentar modificar las relaciones entre iguales. Una vez confirmada la existencia del acoso o la situación de riesgo en base a los indicadores del protocolo de acoso del centro, reunido el equipo educativo que atiende al grupo para contrastar información y para elaborar un plan de actuación, se centra la intervención en distintos ámbitos:
Actuación con la alumna 24
La forma de trabajar con esta alumna debe ser a través del diálogo para que ella se sienta protegida y que sepa ver los pasos a seguir en su forma de actuar debe seguir para afrontar los actos de acosos y no generar más actos en sus compañeros.
También debemos hacerla ver que en clase puede tener más compañeros que pueden ayudarla y no verlos como enemigos, ayudándonos de alumnos pro-sociales que debemos concienciarles para que nos ayuden.
Actuación con los alumnos 8 y 10.
Establecer unas conversaciones de prevención con dichos alumnos sin alarmarles y ver qué forma de pensar tienen sobre ellos y sobre sus compañeros en sus relaciones sociales. Observarles en distintos ámbitos del colegio para ver sus actos.
Actuación con el grupo
Conocer quiénes son los acosadores, realizar una serie de actividades para mejorar el ambiente en la clase y todos se encuentren más cómodos, y redistribuir el posicionamiento de los alumnos en la clase.
Actuación con los acosadores
En el momento que conozcamos la identidad de los acosadores, debemos hablar con ellos y hacerles ver la gravedad de sus actos y las consecuencias que pueden tener, hacerles conscientes de que debe haber un cambio en su actitud e informar a sus familias de la gravedad de dichos actos, pidiéndoles su colaboración.
Actuación con la familia de la alumna 24
Entrevista con la familia para conocer el grado de conocimiento que tiene de lo que le está ocurriendo a la niña y para informarle de la situación, así como para ofrecerle nuestra ayuda y algunas orientaciones –si las tenemos- de cómo abordar el problema. Información de las actuaciones que se están llevando a cabo, del plan de actuación y de la previsión de seguimiento.
Actuación con la familia de los acosadores.
Entrevista con la familia para informarle de la situación, así como para ofrecerle nuestra ayuda y algunas orientaciones –si las tenemos- de cómo abordar el problema de forma sosegada pero intensa. Se les facilitarán los contactos necesarios con la orientadora para que les ayude en lo posible y les pueda facilitar el acceso a otros perfiles educativos o sanitarios, en función de la necesidad. Información de las actuaciones que se están llevando a cabo, del plan de actuación y de la previsión de seguimiento
Actuación con el equipo de profesores.
Desde el inicio del proceso, coordinación del tutor con los profesores que atienden al grupo y con el equipo de apoyo, para coordinar la observación y recogida de información, y para acordar pautas comunes de actuación con la alumna acosada, con los acosadores, y con el resto del grupo.
A lo largo de todo el proceso, coordinación con el equipo directivo en el desarrollo del protocolo de acoso del colegio y en la adopción de medidas.
Coordinación con el equipo de orientación, y sobre todo con la PTSC, a quien pediremos ayuda y colaboración en cada momento del proceso, desde las entrevistas a las dinámicas con el grupo y el seguimiento.
SEGUIMIENTO
Revisión periódica de la actuación en cada uno de los ámbitos, en principio semanal que se irá espaciando en el tiempo progresivamente si los resultados que se van observando son positivos (quincenal, mensual, …)
Se evaluarán las actuaciones planificadas y, en función de su funcionalidad, se adaptarán a la situación.
Será necesario cumplir cada paso del protocolo de acoso, dejando registro de cada fase.
Pasado un tiempo se repetirán las entrevistas según se desarrolle el proceso.
Se repetirá el sociograma pasados tres meses del inicio de la intervención para observar si ha habido resultados o no y para adecuar las medidas a adoptar.
Es muy importante la coordinación entre todos los profesionales que participan en el proceso para garantizar la coherencia de actuación.
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